sábado, 5 de febrero de 2011

"El mapa no es el territorio"

Comienza el segundo cuatrimestre, nuevos docentes, nuevas asignaturas, nuevos aprendizajes:
"Un mapa no es el territorio que representa, pero, de ser correcto, tiene una estructura similar al territorio, razón por la cual resulta útil. Si el mapa pudiera ser idealmente correcto, incluiría (en escala reducida) el mapa del mapa. Si reflexionamos acerca de nuestros lenguajes, encontramos que, en el mejor de los casos, deben ser considerados tan solo como mapas. Una palabra no es el objeto que representa; los lenguajes también exhiben esta peculiar capacidad de reflejarse a sí mismos: podemos analizar lenguajes por medios lingüísticos. El "lenguaje de mapa" anticuado, necesariamente, debe llevarnos a desastres semánticos, al imponer y reflejar su estructura antinatural... Siendo las palabras y los objetos que representan dos cosas distintas, la estructura, y solamente la estructura, se convierte en el único vínculo entre los procesos verbales y los datos empíricos. Las palabras no son las cosas de las que hablamos... Si las palabras no son cosas, ni los mapas el territorio mismo, entonces, obviamente, el único vínculo posible entre el mundo objetivo y el mundo lingüístico debe hallarse en la estructura, y solamente en la estructura. La única utilidad de un mapa o lenguaje depende de la similitud entre los mundos empíricos y los mapas-lenguajes. El hecho que todo lenguaje tiene alguna estructura... lleva a que inconscientemente leamos en el mundo la estructura del lenguaje que usamos..." (Cita extraída del prólogo de la reedición de 1941, de Science and Sanity, páginas 58 a 60, escrito por Alfred Korzybski; traducción de Rafael Sábat).
Korzybski fundó una disciplina a la que llamó “semántica general”: en Science and Sanity el autor explica cómo el ser humano procesa la información, haciendo abstracciones de nuestro entorno mediante el sistema nervioso, viviendo más en relación con nuestros símbolos que con la propia realidad, lo que nos puede hacer confundirlos. Cuando las personas son conscientes de la abstracción pueden generar nuevas respuestas modificando los significados. Según Korzybski el lenguaje es una función psicofisiológica fundamental, usando las palabras como símbolos completos que nos otorgan una gran capacidad de comunicación en distintos niveles. La mayoría de nuestros logros ocurren gracias a nuestras habilidades comunicativas de forma clara y exacta, así, como seres semánticos que somos, construimos nuestro mundo a través de las palabras, pudiendo ser conscientes de que no es exactamente la realidad, de este modo en el nivel verbal podemos evitar los malos entendidos, utilizando nuestro mundo como un mundo de posibilidades y de experiencias.
Richard Bandler y John Grinder son considerados los pioneros de la programación neurolingüística, campo con influencia de la semántica general, que estudia cómo organizamos nuestras percepciones de la realidad que nos llegan a través de nuestros cinco sentidos. Cada persona tiene su propia representación sobre la realidad, lo que constituye su mapa personal diferente al del resto de personas, por lo que pueden surgir conflictos debidos a la creencia de que los demás poseen las mismas referencias que nosotros y por tanto debe entendernos. La programación neurolingüística es utilizada como sistema de aprendizaje o terapia, logrando resultados eficaces en motivación, perder miedos, generar confianza en sí mismos, etc. No existe una teoría que respalde la programación neurolingüística, por lo que hay un gran escepticismo en el sector académico, sin embargo, se implementaron cursos para formar psicólogos en el proceso de orientación siendo considerados de gran eficacia.

Fuente: http://pnlnet.com/

jueves, 3 de febrero de 2011

Lectura "solo para chicas"


Rebella de Julia Weidner
Sinopsis:
¿Por qué enamorarse es tan sencillo y difícil a la vez? ¿Qué debes saber para afrontar la primera vez? ¿Qué hacer si has perdido la chispa con tu novio? ¿Cuáles son los métodos anticonceptivos más seguros? ¿Puedes compartir tus sentimientos con tu mejor amiga? ¿Cuándo deberías ir al ginecólogo? Todas las chicas se han hecho estas preguntas en algún momento de su vida y, ahora, Rebella tiene la respuesta. Esta guía, con más de doscientos consejos y definiciones, presenta una visión fresca y actual del sexo y las relaciones de pareja de la mano de Rebella, esta chica práctica, segura de sí misma y que no duda en hablar sin tapujos.

Julia Weidner, en colaboración con un grupo de ginecólogos expertos en educación sexual juvenil, pone en boca de una adolescente de 16 años multitud de consejos, explicaciones, definiciones dirigidas a chicas cercanas a su edad que comienzan a adentrarse en esta nueva etapa de su vida, en la que deben redescubrir su cuerpo, es posible que conozcan el primer amor, que empiecen a intimar con otras personas… Rebella les contesta de tú a tú, con un lenguaje cercano, claro y sencillo, desde la A hasta la Z, a la mayoría de preguntas que quizás las chicas no se atrevan a formular a sus padres o madres, o que tal vez sus madres o padres no se atrevan a responder.
Desde un tema que suele suscitar gran interés y curiosidad, se capta la atención de las adolescentes, orientándolas hacia la responsabilidad de sus acciones, la toma de decisiones, la actitud reflexiva y crítica, el control sobre su vida.
En mi opinión, lo cierto es que Rebella, leído por ella, por él, o en la intimidad de la pareja, puede resultar igualmente interesante y educativo. RECOMENDADO.

miércoles, 2 de febrero de 2011

DIARIOS DE LA CALLE. Richard Lagravanese

Es una película que había visto hacía ya mucho tiempo y que no recordaba bien, pero sí recuerdo que me impactó:
La historia, basada en la realidad, se desarrolla en Los Ángeles, California, en el año 1992, en el aula 203 del instituto Woodrow Wilson, en Long Beach, donde al parecer hay bandas callejeras, violencia, desventaja socio-económica, en definitiva, un contexto desfavorecido socialmente.
Allí acude una profesora, nueva en su cargo y en su profesión, con deseos de ayudar a las personas, con creencia firme en la posibilidad de cambio, con certeza de que la educación es una herramienta para lograr ese cambio, cuya consecuencia será una mejora, con una visión utópica del mundo; el resto de personas que la rodean la ven con ojos desconfiados como una amenaza a su rutina, a su, aunque mediocre mundo, mundo conocido, manejable, previsible, controlable.
Erin Bruwell, personaje protagonista de la película, cree en las personas, demostrándolo cuando no sigue los consejos de la Jefa de Departamento y entra en clase con su collar de perlas. Trata de aproximar a los chicos y a las chicas a su asignatura –Lengua y Literatura-, con grandes autores universales que ve dignos de admiración, no tiene éxito, consigue ganarse su respeto, que la vean como una figura de autoridad (les pide que se cambien de sitio y, aunque a “regañadientes”, lo hacen) y notan que se interesa por ellos (no utiliza el aula a modo de “guardería”/”aparcamiento”, sino que trata de darles clase, de enseñarles-ej: utiliza canción que ellos conocen-), pero se sienten incomprendidos, como suele ocurrir en la adolescencia, en su caso agravado por sus circunstancias; Erin entiende que debe modificar su programación para producir un cambio en estos muchachos que cada día luchan por sobrevivir, por ganarse el respeto de los otros grupos, guardando lealtad al suyo (cuando tras la discusión sobre la caricatura de la persona negra, Eva la acusa de no respetar su forma de vida, etc., Eva le pregunta “¿qué hace usted para que haya un cambio en mi vida?”); la profesora toma una perspectiva diferente frente a su alumnado, adaptándose y adaptando la asignatura al mismo, con el propósito de que los educandos sean capaces de construir los aprendizajes marcados para este nivel educativo de un modo más acorde a sus necesidades, intereses y capacidades (lectura de Anna Frank, visita al Museo del Holocausto, etc.).
Poco a poco la docente va logrando que en el aula exista un único grupo, haciéndoles empatizar unos con otros, mostrándoles que no son tan diferentes como creen (dinámica de la línea en el suelo), convirtiendo la sala en un refugio (van a contar a la profesora sus problemas, abren sus almas escribiendo en los diarios que guardan en un armario de la sala, etc.).
Más adelante Erin toma conciencia de que está sola con su grupo-clase (discusión en el almacén porque la Jefa de Departamento no le facilita los libros que necesita, no recibe apoyo de su compañero, quien le dice que no está cualificada para juzgar a profesores que tratan de sobrevivir). En este momento Erin tiene dos opciones: rendirse/unirse a sus compañeros docentes, “aparcando” nuevamente a su alumnado, o perseguir su objetivo de mejora para estos muchachos y muchachas; Erin no lo piensa, sabe que está sola con su grupo, que si ella les da la espalda también, quedarán solos, abandonados, sin posibilidad de cambio. La profesroa ha adquirido un fuerte compromiso moral con su alumnado, y se ha generado entre ellos un vínculo emocional positivo.
Cuando el grupo está bien cohesionado comienza la lucha conjunta hacia unos objetivos comunes (inicio del curso siguiente hacen un “Brindis por el Cambio”, alumna de la “Honor Class” solicita cambiar de aula con el grupo de la 208), pues aunque han hecho avances, aún existen mejoras por realizar (recaudación de fondos para llevar a la mujer que acogió a Anna Frank, Eva dice la verdad en el juicio de Yahmal, la profesora podrá darles clase en los cursos siguientes…).
Se nos muestra cómo el proceso educativo dura toda la vida, y que es adaptativo al contexto en el que se produce, pudiendo modificar el mismo. Así en la película, los alumnos y alumnas durante su infancia aprendieron en sus familias, en sus entornos próximos que existen injusticias, que solo pueden confiar en su “raza”, que todas las demás personas de otros grupos son rivales; que deben unirse (bandas) para luchar contra esos grupos (inicio de la película cuando se ve la transformación de Eva de niña a adolescente). En la adolescencia aprenden que son “desechos sociales”, que viven en su ciudad como en un mundo paralelo, excluídos (Eva dice que el instituto es igual que la ciudad, y que la ciudad es igual que la cárcel, dividido en secciones: Minicamboya, Gueto, Reino de las Barbies, El Sur de la Frontera), y que nadie les dará una oportunidad (dicen a Erin que haga su labor de “niñera”). Se da un ejemplo muy claro de reconstrucción del conocimiento cuando la profesora ejerce su labor docente, cuando las diferencias entre los alumnos y alumnas se minimizan y cuando descubren sus semejanzas. Tras “normalizar” el clima de aula, continúa el proceso, elaborando un libro, El Diario de los Escritores de la Libertad, y creando la Fundación de los Escritores por la Libertad. A lo largo de todo el proceso el contexto se va transformando, desde un entorno hostil, de exclusión, discriminación, pasa a ser un entorno pacífico, de colaboración, de respeto.
El debate en clase fue apartándose del núcleo de la historia, centrándose en la vida de la profesora, se hablaba de implicación “excesiva” con este alumnado, atribuyendo a la misma la ruptura de su relación con su marido, y casi su relación con el mundo, ya que la mayor parte de actividades que hacía giraban en torno a su alumnado. En mi opinión, amén de que esto se alejaba de las cuestiones educativas que nos interesan, la relación de Erin con su marido ya estaba deteriorada, en algunas escenas de la pareja se nos muestra que hay escasa comunicación, falta de confianza, el marido nunca dice nada a las decisiones de su mujer que afectan a su vida marital, y ella no le tiene en cuenta en absoluto para tomar este tipo de decisiones; hasta que una ocasión rompen en una disputa donde discuten por los roles de género (la mujer debe apoyar, sostener, esperar y seguir al marido en todas sus decisiones, pero en este caso quien debe hacerlo es el marido y él considera que no le corresponde). En otra escena él cuestiona que Erin sea capaz de dar clase a una alumna de nivel avanzado, como si con sus alumnos y alumnas esté haciendo una obra de caridad, de lo que se desprende que no valora su trabajo, y que no valora su capacidad intelectual, ni su capacidad de ayuda a los demás. Estos son algunos detalles que me llevan a pensar que el matrimonio estaba llegando a su fin, y que el alto grado de implicación de la protagonista con su alumnado fue solo la puerta que le dio salida.
Por otra parte, esta mujer tenía unos firmes principios, unos valores sólidos, y había adquirido un compromiso que no podía dejar de cumplir; se vio sola con su alumnado, su marido no la apoyaba con sinceridad, su padre, tras inculcarle los valores que fortalecían sus conductas, en su rol paternal deseaba protegerla, no quería que Erin hiciera este trabajo, las familias de los muchachos y muchachas tampoco estaban capacitadas para ayudarles (padres encarcelados, mujeres con depresión, chicos expulsados de sus casas, etc.), el profesorado del centro escolar solo quería sobrevivir. Erin Bruwell fue abandonada, y siguiendo el compromiso que había adquirido con estos jóvenes, sus principios, sus valores, y su responsabilidad cívica, hizo cuanto estuvo en su mano para guiarlos en su proceso de cambio.
Erin Bruwell fue una mujer admirable, valiente, innovadora, con vocación… características que a mí personalmente me resultan muy positivas, con las que no había acuerdo en clase, visiones diferentes del mismo personaje… demasiada implicación, demasiada innovación… Esto hizo plantear cuestionamientos acerca de las funciones de los docentes: ¿deben educar o solo instruir? Yo creo que la educación es una tarea de toda la sociedad, pues considero que multitud de elementos que la componen pueden constituir fuente del conocimiento; no obstante, los principales contextos educativos son la familia y la escuela, por tanto los docentes deben asumir su parte de responsabilidad en esta tarea de educar, y no solo limitarse a instruir.
Hay personas que lejos de esto, tienen claras sus funciones y sus metodologías a seguir, basadas en el magistrocentrismo: entrar por la puerta del aula, dar una clase magistral tradicional cargada de contenidos teóricos y marchar por la puerta. Recordando a Luria, no se pueden dejar de lado al educando y los objetos de conocimiento, que cobran tanto protagonismo como el maestro/a. En este sentido, si yo tuviera que otorgar mayor importancia a uno de estos tres elementos, la cedería al discente, no al docente, al destinatario del saber; si bien es cierto que considero que el proceso educativo finaliza solo con el fallecimiento de la persona, y que el docente puede aprender mientras desempeña su trabajo, la persona destinataria directa y principal de los nuevos conocimientos es el alumno/a, es quien se está preparando para ser un ciudadano/a, quien continuará la evolución de la sociedad.
Muchos estudios dicen que hay un alto índice de fracaso escolar en España, creo que esto da a entender que algo falla y que es tiempo sobrado de buscar una solución, la sociedad ha evolucionado, y por tanto la educación debe evolucionar, de hecho, debe favorecer esta evolución. Entiendo con esto que han de buscarse nuevos modelos de enseñanza-aprendizaje que propicien esta evolución, que favorezcan la adquisición de conocimientos del alumnado, creando buenos ciudadanos y ciudadanas.

sábado, 15 de enero de 2011

Carta a un Profesor

Mi querido profesor Alberto:
Fui alumna tuya en 3º de E.G.B, allá por 1985. Ha llovido tanto desde entonces y tantos alumnos y alumnas habrán pasado por tu aula, que doy por hecho que no puedes recordarme. Yo a ti, sin embargo, nunca te olvidaré… lo cierto es que ahora debo esforzarme por visualizar tu rostro, lo cual me entristece y me gustaría alguna vez poder volver a verte para agradecerte tus esfuerzos, tu paciencia, que nos transmitieras toda tu sabiduría sin querer guardar nada en secreto para ti; volver a verte para conservarte en mi recuerdo con una identidad bien definida.
Pero no olvido tu sonrisa, que siempre te acompañaba; cierro los ojos y vuelvo a sentir el cariño que nos transmitías, la emoción y la intriga con la que esperaba la siguiente actividad; durante varios cursos no cesé de nombrarte, orgullosa de mostrar a todo el mundo cuántos conocimientos había adquirido y a quién se lo debía: “… y lo sé porque me lo explicó mi PROFESOR ALBERTO”.
Recuerdo que ese año íbamos a tener una nueva asignatura, “Religión”, era el primer curso en que tendríamos más de un “profe”. La materia no empezó desde el primer día y cuando en clase supimos que ya había llegado el maestro que debía impartirla empezamos a sentirnos nerviosos y tú nos ayudaste a relajarnos, nos preparaste para la entrada de esa nueva asignatura y del nuevo maestro.
Recuerdo las emocionantes carreras de cálculo, y el día que nos dijiste que deberíamos utilizar un ¡¡bolígrafo rojo!!, nos encomendaste una gran responsabilidad al pedirnos corregir con aquel bolígrafo los ejercicios de los compañeros y compañeras. Creías en nosotros y eso hacía que tuviésemos confianza en nosotros mismos, nos hacías sentir capaces.
Recuerdo que para distintos tipos de actividad teníamos distintas disposiciones en el aula, y las perfectas coreografías que nos enseñaste para poder desplazar los pupitres en el menor tiempo posible, sin hacer ruido para no molestar a nuestros compañeros y compañeras del piso de abajo: con mi pupitre era girar a la derecha y dos pasos hacia delante para hacer grupos, línea recta hasta el final de la clase y delante del primer perchero para debate o espacio libre para mostrar nuestros “talentos”… En aquella época mi mejor talento era la gimnasia rítmica, hacía un par de semanas que había comenzado las clases, y en cuanto tuve ocasión quise hacer una demostración de lo aprendido para mis compas y para ti, el brillante suelo pulido de terrazo estaba esperándome: spagat lateral, subida de empeines, y en el pino-puente, ¡zas!, tumbada en el suelo boca arriba sin respiración, retumbaba el golpe en mi cabeza y avergonzada, solo esperaba las risas de todo el mundo ante mi fracaso, pero también nos enseñaste el valor del esfuerzo y el respeto hacia los demás, así que lograste que volviera a mi pupitre sintiéndome valiente y triunfadora.
Después te eché mucho de menos, sobre todo al llegar al instituto… tuve una profesora en 1º de B.U.P., ya con edad cercana a la jubilación, que nos dijo que afortunadamente con los años las personas olvidamos las cosas malas y solo quedan los buenos recuerdos… será por eso que apenas recuerdo la Secundaria, tal vez algún comentario como el de esta profesora, y es que no hay gran cosa positiva que recordar: siluetas grises con carteras grises, que pasaban por clase, hablaban a la pizarra mientras la llenaban de garabatos, y desaparecían. Ahora, después de muchas vueltas en mi vida, pretendo ser profesora de Secundaria, y no quiero ser una silueta gris, no sé si podré llegar a ser para mis alumnos y alumnas algún día un Profesor Alberto, pero inspirada en ti he llegado aquí y espero reunir los valores necesarios para ser una buena docente.
Un abrazo:
Elena

lunes, 10 de enero de 2011

PRÁCTICA: QUERIDO PROFESOR

Querido profesor:

Solo tengo palabras de agradecimiento para ti, por todo lo que has hecho por nosotros y en especial por mí. Has sido para toda la clase una persona que has hecho que aprender sea algo divertido y bonito gracias a todas tus características.
Gracias por ser atento y cuidadoso con toda nuestra clase, por el ambiente que creaste y el comportamiento que utilizaste con nosotros sabiendo educar y enseñar. La atención que nos trasmitiste, el esmero a cada uno para que sacásemos las cosas adelante, solucionando los problemas que tuvimos en las asignaturas y dedicándonos tiempo.
Gracias por ser un trabajador de la enseñanza, se nota que es tu vocación, ya que nos dedicaste todo el tiempo que requeríamos para que la lección se aprendiera, no te importaba pasarte tardes con nosotros para que las matemáticas se entendiesen o para que los resúmenes que hacíamos nos sirvieran para estudiar. Es un recuerdo que nunca olvidare.
Gracias por enseñarnos nuevos métodos de estudio, los resúmenes y el cómo se debía  estudiar un examen, por ser un innovador en la manera de actuar en clase, que aunque fuésemos pequeños, siempre nos tuviste en cuenta en las decisiones y en las maneras de proceder de la clase.
Gracias por ser un ejemplo y ser un espejo para nosotros, siempre nos fijábamos y sigo teniéndote en cuenta tu manera de actuar, un ejemplo para tu alumnado. Los juegos de los recreos, tus maneras de realización, lo divertido que era aprender… Todo ello me ha servido en mi vida y ahora en estos momentos cuando estoy con los chicos sigo tus maneras de hacer.
Gracias por ser responsable con nosotros y no faltar nunca a tu palabra, ser solidario en todo momento y ver en ti que te preocupabas por nosotros, tanto en el colegio o cuando hemos tenido algún problema con otros compañeros. Esas clases tan divertidas que, ahora con el tiempo me doy cuenta, tenían una preparación de muchas horas y de mucha practica.
Gracias por sabernos motivar, por despertar nuestro interés por querer aprender, al desarrollo de actividades, por establecer un clima de afectivo, de confianza y de seguridad.
Gracias por saber que necesidades teníamos, sobre todo conmigo hiciste un gran trabajo, saber como estaba de conocimientos en la asignatura, como me encontraba emocionalmente, que intereses tenia y por donde quería tirar, los grandes consejos que me diste y lo franco que fuiste conmigo.
Me despido volviéndote a decir muchas gracias de corazón. En estos momentos que estoy con chavales todos los fines de semana y me preparo para ser profesor, sigo tu ejemplo de bondad, alegría, de ayuda a los chicos y chicas, de alégrame por sus logros y hacerlos como míos como tu te alegraste de los nuestros y los hiciste tuyos y sobre todo por tu cariño a esta profesión y a los jóvenes. Por todo ello GRACIAS José Antonio de alguien que no te olvidara.

Un saludo.

José Manuel Sedano Encinas.

sábado, 27 de noviembre de 2010

PRÁCTICA: EN BUSCA DE LA IDENTIDAD

Poema
...Si puedes ser amante y no estar loco de amor;
si consigues ser fuerte, sin dejar de ser tierno,
y a todos tus amigos amar como un hermano,
sin que ninguno te absorba.
Si sabes meditar, observar y conocer,
sin llegar nunca a destructor o escéptico;
y soñar, sin que el sueño te domine;
y pensar, sin ser sólo un pensador.
... Entonces, los reyes, los dioses, la suerte y la victoria
serán ya para siempre tus sumisos esclavos,
y, lo que vale más que la gloria y los reyes:
¡serás hombre, hijo mío!

Rudyard Kipling

PARTE A:
 
¿Qué es ser adolescente hoy? ¿Cuáles son las incertidumbres que viven los sujetos adolescentes en la actual cultura? ¿Cuáles son las pérdidas de las que adolece el adolescente actual?
En su tesis doctoral Discrepancia entre padres e hijos en la percepción del funcionamiento familiar y desarrollo de la autonomía adolescente, Paloma Alonso Struyck nos presenta la adolescencia actual con diferentes “imágenes” complementarias clasificadas según el marco teórico del Paradigma Contextual-Evolutivo, que clasifica las distintas visiones bajo tres perspectivas:
ü     Lógica de transiciones, desde la que se contempla la adolescencia como un periodo del ciclo vital, agrupando estas “instantáneas”:
Ø     Puente, túnel: periodo de transición entrando en el túnel siendo niño y saliendo siendo adulto.
Ø     Edad de oro: omnipresente en la sociedad actual. Se disfrutan los derechos de la adultez sin arrastrar los deberes.
Ø     Periodo de ambivalencia: por ejemplo, la familia se enorgullece de la autonomía de los hijos, pero al mismo tiempo teme las consecuencias de dicha autonomía.
Ø     Abismo generacional: entre padres e hijos, aunque prevalecen las relaciones positivas.
ü     El prisma contextual detalla los contenidos describiendo en lenguaje escénico los espacios adolescentes:
Ø     Palestra: donde se prueban nuevas posibilidades.
Ø     Laboratorio natural: para observar las modificaciones biológicas, psicológicas y sociales.
Ø     Momento de distorsiones: Se aceleran los ritmos biológicos y psicológicos y se agranda el espacio interior.
Ø     Síndrome de la inadaptación: provocado por las estructuras sociales de explosión demográfica, precariedad laboral, industria de consumo, etc.
ü     El prisma experiencial nos da las siguientes visiones:
Ø     Diversidad de tareas evolutivas, que se deben superar, dando lugar a momentos de turbulencia y otros de serenidad.
Ø     Periodo de incertidumbre e indefinición, donde las acciones “rebeldes” se realizan como defensa hacia su confusión de identidad.
Ø     Vulnerabilidad, debida a la extrema sensibilidad.
Ø     Puzzle en el que acaban de encajar los ámbitos cognitivos, afectivos y sociales.
La imagen, según la autora, que sintetiza todo esto en una visión “panorámica” de la adolescencia es la del barro moldeado por las manos del alfarero, donde la arcilla es el joven que será sometido a fuerzas internas y externas que moldearán al emergente adulto.
Otra definición sobre la adolescencia la podemos obtener en el vídeo “Sobrevivir a la adolescencia” del programa televisivo Punto de Vista, donde Aquilino Polaino Lorente, catedrático en Psicopatología en la Universidad Complutense de Madrid, es entrevistado: http://video.google.com/videoplay?docid=4846273920274877422#
Este señor nos cuenta que la adolescencia es una crisis vital por la que pasa un ser humano y que sirve para crecer, cuyas características son muchos cambios en el aspecto biológico y psicológico; es la etapa de transición entre la infancia y la adultez, que comienza a los 12 ó 13 años y se extiende hasta los 18 años. En el aspecto biológico el cambio es más claro, pero en el psicológico es más complicado: cambian las funciones psíquicas, el descubrimiento de la corporalidad, el cuestionamiento sobre esa corporalidad, sobre la estética, la socialización, las capacidades cognitivas (los pensamientos tienden a ser más serios); como fenómeno nuevo aparece la disponibilidad para entregar el propio cuerpo al otro; por todo lo cual existe un “rompe-cabezas” adolescente, el nivel intelectual es ya muy alto, pero las experiencias en la vida son escasas, lo que provoca un gran desfase entre ambos que debe ser solventado; se pasan momentos de gran sufrimiento y momentos de euforia, altibajos considerados normales, pero necesitan que se les proporcione estabilidad para que sean lo menos bruscos posible (aquí aparece la figura parental), aunque caracteriza la crisis que es uno mismo quien debe superarla, lo que genera sentimiento de soledad.
Esta crisis se puede resolver con buena fortuna si se superan los límites, si uno se hace a sí mismo, si se madura, obteniendo la libertad y las herramientas para manejarla, lo que da el crecimiento de la persona. Si no se resuelve, hay sectores del ser humano que se quebrantan, produciendo residuos que provocan resentimiento durante toda la vida; en este caso “se mengua”; para que esto no ocurra – que no es lo habitual-, es fundamental el apoyo de los padres y madres, pero muchos temen la adolescencia y entran también en crisis, no saben afrontarla porque desconocen lo que es, además no prevén su llegada, por lo que no comprenden los cambios en los comportamientos y actitudes de los hijos e hijas, respondiéndoles de forma reactiva, lo que provoca que comiencen los conflictos; los adolescentes notan este desconcierto en los padres, sintiéndose incomprendidos, pierden su identidad personal.
La niñez se vive con seguridad, con confianza en los padres/madres. Al llegar a la adolescencia, se percata de que ya no los necesita tanto, siguen siendo modelos con los que se compara y a los que observa, comprobando que no son tan poderosos como pensaban, lo que crea fragilidad nuevamente en la identidad del muchacho/a. Puede valerse por sí mismo/a, puede elegir, tomar decisiones, por lo que descubre la libertad, pero a cambio, pierde esa seguridad por la falta de experiencia en la vida, pues no sabe cuál es la decisión adecuada que debe tomar, no sabe qué elección debe hacer, no sabe lo que quiere. Esto es normal, los padres deben comprenderlo y ser conscientes de que a lo largo de toda la vida puede haber momentos de inseguridad, sin embargo, el adolescente aún no lo sabe y sus expectativas sobre sí mismo son negativas, debe aprender que la libertad no es sino conducir la vida hacia su propio estilo y que es eso lo tiene que elegir uno mismo. En búsqueda de la seguridad, el adolescente necesita vivir multitud de experiencias, lo que le provoca inquietud, le asaltan dudas, que se resolverán más fácilmente con la ayuda de una figura parental firme, que le dé confianza y con quien exista una buena comunicación; si no hay una comunicación adecuada se genera desconfianza, lo que generalmente producen los padres y madres. Deben promover el diálogo con los hijos, todos los adultos, no sólo los progenitores, esto hace que los adolescentes se sientan respetados, motivados, importantes; esto también se logra en la familia, dando responsabilidades a los hijos de acuerdo a su edad; las conversaciones también deben adecuarse a su edad, también es positivo contarles las propias experiencias.
Concluyendo, sería recomendable que los padres y madres recordaran su propia adolescencia, sus vivencias, para poder comprender esta etapa, que se paren a analizar que es frecuente que muchas personas no estén conformes con su edad, que seguramente tampoco estarán a gusto con la fase de la adultez en que se encuentren; es necesario aprender a sentirse feliz en y por cada momento de la vida por el que se atraviesa, destacando lo positivo. Hay que hablar más y mejor, no hay que temer al adolescente, sino respetarlo, pues tiene muchos valores positivos: sinceridad, generosidad, gran corazón, extrema sensibilidad que debe aprender a controlar.
Por nuestra parte, recogiendo algunos datos obtenidos de las lecturas del bloque, así como de las fuentes señaladas más arriba podemos decir que la adolescencia es una etapa de la vida que comienza con la pubescencia, cambios físicos que marcan las características de hombre o mujer. Estos cambios físicos son universales y se inician alrededor de los diez o doce años. Esta etapa también supone modificaciones psicológicas, es la transición entre la infancia y la vida adulta, lo cual difiere en las distintas culturas; en algunas, un rito de iniciación, la primera menstruación, o la primera caza marcan el fin de la niñez y comienzo de la adultez, omitiendo lo que nosotros y nosotras conocemos como adolescencia.
En nuestra sociedad actual, donde entrar en el mundo adulto supone tener un puesto de trabajo y emanciparse, la adolescencia es una fase larga, pues existe un alto índice de desempleo, apenas hay trabajo estable, lo que dificulta la inserción en el mercado laboral, con ello no se logra disponer de los recursos económicos suficientes para poder acceder a una vivienda, y en consecuencia, la emancipación se pospone de forma indefinida, hasta en muchas ocasiones en torno a los 30 años de edad. Lo cual dificulta la adquisición plena de la autonomía, se mantiene la dependencia hacia los padres, el individuo no tiene capacidad de subsistir por sí mismo –conseguir alimentos, cobijo, etc.-.
La adolescencia es un momento de crisis de identidad, si bien ya en la infancia un individuo toma consciencia de que es un ser único, diferente a los demás, al llegar a esta etapa esto se acentúa, debido a los cambios físicos, se desarrolla el pensamiento abstracto y el razonamiento moral, debiendo adoptar un sistema de valores propio; también se distancia de la familia, aunque esta no deja de ser gran influyente en el menor, el grupo de iguales pasa a tener mayor relevancia en la vida del joven; es, por tanto, un momento de cambios sociales, una etapa en la que debe tomar decisiones que ayudarán a pasar dicha crisis de identidad, y que marcarán su futuro desconocido: inserción en el mercado laboral o continuación en la formación académica –Formación Profesional o Bachillerato, “ciencias” o “letras”, etc.-. Esta toma de decisiones se ve afectada por nuestra sociedad de incertidumbre, la inseguridad que debe de producir el desconocimiento del propio futuro se puede ver acrecentada por el desconocimiento del futuro de la sociedad –¿a dónde nos llevarán los problemas medioambientales?, ¿acabará la crisis financiera?, ¿habrá trabajo?...-. Todo esto dificulta adquirir una identidad sólida, alargándose con ello la adolescencia.
En toda esta confusión el adolescente debe hacer pruebas, aproximarse a distintas facetas del mundo, lo que implica que sea una etapa de riesgo, que por la falta de responsabilidades propias del adulto, también se alarga durante la adultez emergente.
En conclusión, la adolescencia hoy en nuestra sociedad es un periodo de la vida donde se producen cambios físicos, psicológicos y sociales que guían para salir de la infancia y llegar a la adultez, con muchas trabas en el camino, alargándose este, debido a las circunstancias que acaecen en la actualidad que alejan a las personas de las funciones propias de la adultez.

PARTE B:
¿Qué entiendes por identidad?, ¿qué cree que es la identidad? y ¿qué aspectos resaltas?
La identidad es un proceso de construcción a lo largo del ciclo vital:
Cuando un niño o niña se percata de que su cuerpo le pertenece, de que es un ser diferente, separado de otras personas y objetos, y de que es capaz de realizar acciones por su propia voluntad íntima, siendo poseedor de su autonomía y su deseo, el organismo biológico y cognitivo se convierten en un yo. Este yo se sabe diferente por la comparación que realiza con los demás, sin la existencia de estos, no existiría el yo, de lo que se desprende que en esta construcción de la identidad se desarrolla también un sentido de formar parte de un grupo de referencia con el que compararse.
A lo largo de la línea de la autonomía, el niño/a se hace cada vez más capaz de controlar sus impulsos, regular sus sentimientos y expresión de sus emociones, aprende a comportarse de acuerdo a las normas sociales, etc. A lo largo de la línea de pertenencia, mediante los procesos cognitivos y reflexivos, el niño/a se apropia no solo de sus acciones, sino también de sus percepciones, historias, etc., que se van convirtiendo en parte de lo que es. Todo esto conforma una especie de identidad.
Más adelante, se van sumando valores, ideales, autoconcepto, que van moldeando la personalidad del joven, logrando una organización progresiva del sentido de quién es uno, alrededor de lo que a la persona le importa y con lo que se compromete, por tanto, estableciendo un sentido del propósito, de una unidad interna y una continuidad en el tiempo y el espacio.
En definitiva, la identidad de una persona es la imagen estable y duradera de sí misma, formada por el sentido de pertenencia a una comunidad en la que la persona es única y diferente, con unos valores y autoconcepto propios. La identidad se va construyendo a lo largo de la vida y permite reconocerse a sí mismo como la misma persona recordándose en el pasado, viéndose en el presente e imaginándose en el futuro. Esta identidad estable puede ir modificándose a lo largo del tiempo, adaptándose a los nuevos parámetros que va marcando la evolución de la sociedad, para mantener el sentido de pertenencia, un autoconcepto aceptable, etc.


PARTE C:
Después de haber leído casi todas las definiciones de identidad que han expuesto nuestros compañeros en los blogs y haber comentado alguna de ellas. Lo primero que tenemos que darles es la enhorabuena por el gran trabajo realizado y nuestras más sinceras felicitaciones, ya que, son definiciones de gran calidad y sobre todo nos han hecho reflexionar sobre el tema.

Ahora, con todo lo leído vamos a proceder a reelaborar nuestra definición de identidad con los aspectos que consideramos más importantes.

Al haber leído las distintas reflexiones podemos decir que la identidad es que una persona se sienta uno mismo y que se sienta segura de su manera de actuar frente al resto de individuos, creemos que son dos características fundamentales en una definición de identidad y que estas dos características van a forjar a que el adolescente sea mas feliz.

Estamos de acuerdo que la identidad no se acaba en la etapa de la adolescencia, es una etapa muy importante para ir sabiendo quien eres y sobre todo preguntarse ¿Quién soy yo? La identidad la iremos madurando a base de experiencias y encuentros con personas que nos marquen y que nos tengan algo que decir de verdad.

Por eso decir que la identidad es la suma de nuestras experiencias, de nuestras actitudes ante los hechos y de nuestros actos. La identidad es como el alma, que todos tenemos una, pero cada una distinta de las demás.

Buscamos y encontramos una identidad para llegar a lo que todo hombre y mujer desea ser; ser feliz. Cuando encontramos una verdadera identidad, somos conscientes de ella, la hemos construido a nuestro parecer y hemos sido fiel a ella, encontramos en la vida una sensación de tranquilidad y de felicidad.

Por ello decimos que la identidad nos va a proporcionar ser felices y nos va  promocionar ser uno mismo y no otra persona.

En busca de la identidad adolescente. Película A los trece
En esta película se puede ver claramente lo que hemos estado hablando en esta parte de la asignatura: la identidad. Observamos cómo la protagonista de la película, Tracy, tiene una falta de identidad total, que al juntarse con su “amiga” Evie piensa que empieza a destacar y a formarse su identidad, pero lo que realmente está ocurriendo es que está siendo utilizada.
La película trata temas como la familia, el instituto, los amigos… Podemos observar y ocurre con regularidad en nuestra sociedad, cómo una pandilla de “amigos” puede causar tantos problemas en un adolescente con los seres que realmente le importan, pero a esas edades no lo perciben. Por ello lo importante de crearse una identidad fuerte.
En el vídeo, se puede apreciar cómo Tracy, una joven, niña en un principio, pasa por una serie de estados y cambios que la convierten en una adolescente que quiere vivirlo todo. La ayuda para ese cambio, la encuentra en Evie, la chica más popular de la escuela, aunque realmente ella misma es el motivo y causa de esa transformación.
Tracy posee una historia de vida, como cualquier persona tiene: su madre, Mel, es una mujer separada, parece haber tenido problemas de consumo de alcohol u otras drogas y ahora ayuda a otras personas de su grupo de apoyo, lo que no parece ser del agrado de Tracy, con el pretexto de que el presupuesto familiar no es suficiente como para dar de comer a más personas; también entra en escena una pareja de Mel que ha debido de tener problemas de drogadicción, por lo que su aparición resulta dolorosa para la niña. En cuanto a su padre, ha formado una nueva familia, por lo que no parece que disponga de mucho tiempo para los hijos de su anterior relación. Todas estas cuestiones afectan a la adolescente en un difícil momento de su vida en que es especialmente vulnerable, llegando a autolesionarse.
El 80% de las personas que se automutilan en EEUU son chicas adolescentes agobiadas por emociones que no pueden controlar. Las autolesiones son actos violentos contra sí mismas que esconden otros problemas más graves, es en el medio hostil en el que se desenvuelven las adolescentes que aparecen estas automutilaciones. Las personas que se autolesionan tienen dificultades en sus relaciones, con carencias en sus habilidades sociales: las lesiones –cortes- son visibles, por lo que ocultan sus cuerpos, brazos, piernas; no confían en los demás, no se atreven a hablar con nadie.
Un número considerable de investigaciones señala que los actos delictivos, violentos, que podemos trasladar a las autolesiones, son causados por falta de autocontrol, que lleva a conductas impulsivas; estas muchachas necesitan de la “recompensa” inmediata que les proporciona autolesionarse, sin poder demorar la gratificación, aunque sea más apetecible, lo que está relacionado con una capacidad de solución de problemas desarrollada inadecuadamente. Este sentimiento de incapacidad también está relacionado con un sentimiento de autoeficacia pobre, degenerando en falta de motivación que puede introducir a las chicas en un círculo vicioso del que resulta muy difícil escapar.
Es por ello que, queriendo ser un miembro reconocido en su grupo de iguales, del que quiere sentirse parte, comienza a imitar a Evie. En primer lugar, se reconocen los grandes cambios en la socialización del adolescente. Empieza con una mayor independencia de la familia, que en este caso se traduce en las escapadas nocturnas de ambas. Mejor que en ningún sitio, se ve en la escena en la que Tracy insinúa a su madre que ni ella ni su amiga desean ser acompañadas el rato de compras, a pesar de que les ha hecho el favor de acercarlas en coche hacia la zona comercial.
En cuanto a las relaciones entre iguales, se puede ver cómo se convierten tanto en punto de referencia en la búsqueda de la identidad como principal apoyo afectivo. De hecho, en la película Tracy busca firmemente la amistad de Evie. Quiere compartir con ella su desarrollo afectivo y representar su misma identidad. Y no dudará en sufrir cierta humillación y cometer actos delictivos para ser aceptada por ella; en la necesidad de experimentar, a través de las mencionadas conductas impulsivas no le resulta difícil iniciarse en la comisión de estos actos, mantener relaciones sexuales de riesgo, etc. Se deja arrastrar hacia estas actuaciones con el fin de encontrar su lugar en ese nuevo mundo, obteniendo la aprobación de su modelo de conducta.
En todos los aspectos que ofrece la película, se aprecian muy bien las limitaciones cognitivas de los adolescentes.
El dejarse llevar por los “amigos” lo vemos perfectamente reflejado en el afán de ambas de tomar drogas y jugar juegos peligrosos sin temor a que ocurra nada. En la escena en la que se golpean tras hacer uso de drogas por inhalación, ninguna piensa que eso puede tener consecuencias, e incluso cuando una de ellas queda momentáneamente inconsciente, tampoco se ve en la “amiga” signos de arrepentimiento, o susto. Simplemente tratan de arreglarlo con un despropósito aún mayor: disfrazarse.
El egocentrismo, se aprecia en cualquiera de los actos que las dos adolescentes realizan durante la película, pero de forma muy notable en las relaciones que Tracy tiene con su madre. La aparentemente buena relación que mantiene con su madre, al inicio de la película, se deteriora en la medida en que Tracy se ve más absorbida por la situación en que se encuentra; la necesidad propia de la adolescencia de sentirse una persona independiente y autónoma, enfrentándose a la figura de autoridad de su madre, provoca, debido a la falta de autocontrol de la muchacha, que su agresividad hacia Mel se acreciente, al tiempo que Evie, por el contrario, trata de mantener con esta persona adulta una relación afectiva cuasi materno-filial de la que carece. Tracy comienza a considerar que nadie es capaz de entenderla y que solo ella tiene derecho a una extrema intimidad, a querer ser la mejor (las mejores ropas, el mejor estilo, el mejor novio...), siempre, por supuesto, bajo su perspectiva. Ambas chicas se sienten completamente observadas en cualquier lugar, pero además, su alto egocentrismo hace que si no sienten esto lo suficientemente, desean llamar la atención para conseguir ser observadas. Da lo mismo serlo por su aspecto exterior, por su rebeldía, por sus circunstancias personales o por su relación con otros iguales.
Como ya hemos comentado más arriba, otro aspecto muy claro dentro de la película es la gran función que tienen las amistades dentro de la vida del adolescente. Tal y como hemos visto, Evie, cumple perfectamente su puesto como punto de información, ayuda y apoyo a su amiga, el hecho de verse como un espejo entre ambas y el considerarse ambas como un pequeño microsistema donde no existe nadie más, pero lo que pasa en realidad es el gran daño que Evie está haciendo a Tracy.
Como conclusión decir que la película es muy buena para tratarla con adolescentes y ver esa falta de identidad entre los jóvenes de esta sociedad. En esta película se nos muestra la adolescencia desde una perspectiva negativa, la vulnerabilidad existente a esta edad, agudizada por las circunstancias personales y familiares que se nos plantean, la dificultad que supone el paso por esta etapa vital en nuestra sociedad, donde la aceptación por los iguales es prioritaria y se deben responder a los estereotipos marcados –roles de género, indumentaria, comportamiento…-. La inseguridad que hace necesitar tener una estabilidad en el hogar, pues, pese a los enfrentamientos con la autoridad adulta, la familia sigue teniendo gran importancia en esta etapa. Encontrarse con la multitud de posibilidades que ofrece la vida frente a la pequeña parcela que se conocía supone un deseo de descubrir y de experimentar, que puede implicar un riesgo. Por todo lo cual, lo importante es enseñarles a llevar un buen camino y a que estén llenos, que tengan razones y motivos para vivir una vida fundamentadas en valores de verdad, no en valores de colegueo, para que sigan un camino digno para que puedan ser felices.